No solo mitigación, también cuenta la adaptación

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En este blog ya hemos hablado sobre el importante papel que juega la ciudad en el marco del cambio climático. De hecho hablamos sobre cómo pueden tomar parte sus gobiernos municipales en la reducción de emisiones de efecto invernadero. Sin embargo, tomar de forma efectiva esta posición –menuda utopía ¿eh?– marcaría una buena iniciativa dentro de las políticas de mitigación del cambio climático, pero ¿qué pasa con la adaptación?.

No es la primera vez que la comunidad científica advierte de los efectos no reversibles de la emisión de gases de efecto invernadero. La pérdida de biodiversidad, la acidificación de los océanos o el incremento de la temperatura global son algunos ejemplos. Si a partir de este momento se controlaran tooodas las emisiones del planeta, la temperatura seguiría ascendiendo de media 2ºC para finales de siglo. ¿Es demasiado tarde entonces?

No para todo.

Como hemos dicho, la acción por la reducción de emisiones es vital, sin embargo, es también necesaria una conciencia preventiva ante los efectos que arrastra el cambio climático. Y es por su incremento demográfico por lo que las ciudades juegan su papel. Aquí hacemos un breve paréntesis, ya que es necesario conocer qué es el riesgo, la vulnerabilidad o la resiliencia para saber cómo actuar en las nuevas políticas contra el cambio climático.

  • Riesgo – Es la posibilidad de que algo ocurra. En este caso son las series temporales estadísticas las que nos pueden orientar sobre la probabilidad de que ocurra un fenómeno.
  • Vulnerabilidad – Es cuan susceptible es, en este caso una ciudad, de sufrir un impacto negativo a efectos económicos, sociales o naturales.
  • Resiliencia – Es la capacidad de la ciudad para resistir una amenaza, así como absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficiente.

Teniendo en cuenta que en el mejor de los escenarios seguimos sufriendo las consecuencias de un clima cambiante, es lógico pensar que una sociedad más resiliente es la mejor respuesta. La capacidad de adaptación de las ciudades o poblaciones es necesaria para poder superar y reducir su vulnerabilidad.

Wells, Maine. Una de las poblaciones estudiadas por el equipo del MIT. Fuente: MIT News

Cada zona o región debe identificar cuales son los riesgos potenciales que pueden sufrir, y actuar en consecuencia. Un estudio elaborado por el MIT y el New England Climate Adaptation Project (NECAP) ha estudiado cuatro casos en la costa este de Estados Unidos.  Se trata de cuatro ciudades costeras, pero a pesar de su proximidad entre ellas han identificado diferentes tipos de riesgos para cada una de ellas. Todas comparten el denominador común del incremento del nivel del mar, por tanto la mayoría de las políticas locales se encaminan en esta labor. Desde la planificación de infraestructuras marinas hasta reuniones y talleres que informen a la población de los riesgos que enfrentan.

Poco a poco se acumulan datos a través de radares y satélites para la elaboración de nuevos modelos climáticos, también llevamos años diseñando diferentes tipos de infraestructuras inundables o flotantes.

Por ejemplo, este asfalto creado por investigadores británicos es capaz de beberse hasta 600 litros por metro cuadrado en un minuto. Y luego drenarlo hasta un depósito seguro. ¿Os imagináis esto en los paseos marítimos?

Estas infraestructuras tienen la firma holandesa. Este pueblo lleva siglos luchando contra las inundaciones y han diseñado estos complejos inundables o flotantes.

Imagen del pabellón flotante en Rotterdam de la empresa Blue21. Para más info pinchad en la imagen.

Sin embargo, el factor clave está en la educación de la población. Aun a día de hoy, aproximadamente un 40% de la población niega o desconoce los efectos del cambio climático.  Hoy comienza la Cumbre del Clima en París, y lo que se decida allí puede decidir qué futuro nos puede esperar.

Os recordamos que el hashtag #OurToLose. Este se está utilizando para darle difusión a la recogida de firmas para pedir objetivos reales en la COP21.

Firma y colabora!

Fuentes:

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Jose dice:

    ¿Qué opinión tenéis sobre la firma del documento realzada en París la semana pasada por la mayoría de países del mundo?

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    1. fserrey dice:

      Pues en general es bastante buena. Sin embargo, pensamos que aún queda mucho por andar. La parte positiva es que se ha firmado un documento vinculante, con una partida económica nunca vista y con la “garantía” de que se lo tomarán en serio. Lo que no nos convence es que el tratado no se firmará hasta abril de 2016, y hasta entonces no entraría en vigor. También esperamos que esa partida economica no se diluya en tantas organizaciones que termine perdiendose algo por el camino.
      Pero dejando de lado esos puntos, pensamos que es bastante positiva. Se han removido conciencias, la atención mediática ha sido bastante generosa. Ahora sólo falta dar el siguiente paso, ponerse a trabajar. Esperamos haber contestado más o menos a tu pregunta!
      Un saludo!

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